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Frumecar pone en marcha un nuevo laboratorio de análisis de recubrimientos a optimizar las cualidades de las pinturas y otros recubrimientos de sus equipos.

por | May 17, 2021 | Innovation, Noticias, Plantas de hormigón | 0 Comentarios

La corrosión genera pérdidas enormes. Hay cálculos que las sitúan en casi un 5 por ciento del PIB mundial. De hecho, alrededor de un tercio de la producción mundial de acero, si no más, tiene como objetivo la sustitución de piezas deterioradas por la corrosión. Este problema se acentúa en las instalaciones y equipos destinados a la producción y distribución de hormigón.

Mucho dinero está en juego y quien se tome en serio este reto puede obtener una importante ventaja competitiva. La prevención es la forma más económica para tratar con la corrosión. Por tanto, es necesario implementar métodos que sean capaces de analizarla en un breve espacio de tiempo.

En Frumecar, somos conscientes de la magnitud del problema y por ello hemos puesto en marcha un laboratorio de análisis de recubrimientos en el que se analicen las propiedades anticorrosivas de revestimientos y pinturas sobre piezas y estructuras metálicas de todos los componentes de nuestros equipos. El objetivo es hacer ensayos de corrosión acelerada y así determinar en horas (días y, algunas veces, meses) fenómenos que en la realidad se extienden durante años. Con este laboratorio podemos garantizar a nuestros clientes los más altos estándares del mercado en calidad anticorrosiva de nuestros recubrimientos.

En términos generales, un revestimiento anticorrosivo debe ser lo más inerte posible a las condiciones circundantes del ambiente y debe tener propiedades que optimicen su propósito, como la adherencia al sustrato. Para calibrar tales rasgos se utilizan métodos como las cámaras de niebla salina —o por su nombre en inglés salt spray chambers—. En estas cámaras se introducen piezas metálicas, pintadas y/o revestidas con alguna emulsión antioxidante. Bajo unas condiciones estandarizadas (UNE-EN ISO 9227), se someten las piezas objeto del test a una vaporización sostenida de agua salina para crear un ambiente constante de humedad.

Con estas pruebas se puede constatar si las pinturas anticorrosivas producen los siguientes efectos:

  • Efecto barrera: Que el revestimiento sea lo más impermeable posible.
  • Resistencia iónica: Que impida el movimiento de los iones de electrolito que provocan la absorción de oxígeno por parte de la estructura metálica.
  • Efecto inhibidor. De manera directa o indirecta hay elementos que inhiben y retrasan la oxidación una vez que esta ha comenzado. Algunos pigmentos en las pinturas tienen esta propiedad.
  • Efecto de protección catódica. Algunas pinturas llevan componentes metálicos, normalmente cinc, que ejercen la función de ánodo, lo cual ocasiona que el metal se proteja de la oxidación al comportarse como cátodo.

El paraguas de la norma UNE-EN ISO 9227 cubre tres tipos de ensayos de niebla salina: NSS, o niebla salina neutra se ejerce sobre metales y distintos tipos de aleaciones. El pH de la niebla salina debe estar en el rango entre el 6,5 y el 7,2 (a 25º). Niebla salina acética (AASS) y cuproacética (CASS) se usan para recubrimientos de níquel y cromo, o de cobre. También para recubrimientos de tipo anódicos y orgánico sobre aluminio. El pH estará entre 3,0 y 3,1 (de 23 a 27 grados).

La innovación es uno de nuestros principios rectores, está en nuestro ADN. En Frumecar buscamos soluciones eficaces y eficientes, investigando los mejores productos y servicios y los mejores métodos para implementarlos. Es nuestro compromiso con la calidad de fabricación para todos y cada uno de los componentes de nuestros equipos. Si quiere saber más detalles sobre nuestro laboratorio de análisis de recubrimientos, póngase en contacto con nosotros. Teléfono: +34 968 890 000 – email: frumecar@frumecar.com

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